Endosimbiosis de una célula eucariótica en otra eucariótica.
La célula endosimbiótica puede evolucionar a plastidios secundarios.
Plastidios que tienen una envuelta de tres membranas.
Aparece en euglenoides, cloraracniofitas, stramenopiles fotosintéticos, haptofitas, criptomónadas y dinoflagelados.
Se ha originado de forma independiente en varios grupos.
Hipótesis evolutivas
Hipótesis chromalveolada: los plastidios secundarios de algas rojas, con clorofila c aparecieron una vez como un ancestro común de criptomónadas, haptofitas, stramenopiles y alveolados, por lo que se considera un grupo monofilético.
Hipótesis del plastidio portable: se propone que la adquisición de plastidios secundarios de algas rojas se ha podido originar más de una vez.
Los plastidios rojos se consideran protables porque contienen un conjunto de genes mayor que los verdes, por lo que tiene una gran autonomía y dependen por tanto menos del hospedador, y son más fácilmente incorporados de forma endosimbionte.
Los plastidios rojos pueden codificar las dos subunidades, grande y pequeña, de la proteína rubisco, en los plastos verdes la subunidad pequeña es condificada por el genoma del hospedador y estos genes fueron perdidos.
Esta hipótesis se apoya además en que los ancestros de los chromalveolados carecen de plastidios.
Apicomplexa
Protistas diversos reunidos por la presencia de un orgánulo denominado complejo apical.
Exclusivamente parásitos de animales.
Aplicomplexa se reúnen con dinoflagelados y protozoos ciliados en el supergrupo Alveolados, ya que poseen estructuras membranosas de aspecto alveolado en la periferia de las céluas.
Muchos apicomplexanos poseen un plastidio vestigial incoloro denominado apicoplasto, que deriva de algas rojas
Ejemplos con apicoplastos: Toxoplasma gondii que causa toxoplasmosis, Plasmodium falciparum el parásito de la malaria