Curares

Los curares son fundamentalmente alcaloides isoquinoleinicos, que tienen en su estructura molecular un núcleo de isoquinoleína, aunque algunos curares tienen otra estructura bioquímica. El término curare es una trascripción fonética de una palabra caribeña de origen guayanés 'ourari', que es un término que se aplica a un gran número de productos complejos, de diferentes orígenes botánicos y geográficos pero que presentan idénticas actividades farmacológicas. Los indios de América del Sur envenenaban las flechas lanzadas con cerbatanas con estos productos o también flechas tiradas con arco. El efecto sobre la presa es muy rápido, la relajación muscular impide al animal escapar. La toxicidad sólo se presenta por vía parenteral y la presa puede consumirse. El curare origina una parálisis progresiva, al alcanzar el diafragma ocasiona una muerte por parada respiratoria, sin alterar la consciencia ni la sensibilidad del intoxicado.

Clasificación: históricamente el origen botánico del curare fue difícil de determinar y la estructura de los alcaloides se ha dilucidado hacia mediados del siglo XX. Antes de conocer la procedencia botánica los curares se separaban en tres grupos:
  • curares de tubo o tubocurares, Brasil y Perú, introducidos en los entrenudos de bambú, destinados a embadurnar flechillas; aparecen en el alto Amazonas (Brasil, Perú), están constituidos principalmente por extractos de tallos de Menispermaceae del género Chondrodendron (C. tomentosum, curare) y al género Curarea (C. toxicofera, C. candicans), también pueden contener extractos de otros géneros de la misma familia: Sciadotenia, Abuta, Telitoxicum, Cissampelos.
  • curares de calabaza, introducidos en frutos de diversas Bignoniaceae, en Colombia, Venezuela, Guayana, destinados a untar las flechas; éstos deben su actividad a extractos de cortezas del tronco de especies de Strychnos (Loganiaceae), S. toxifera, S. castelnaeana, S. rondetelioides.
  • curares de pote, guardados en potes de arcillas, raros y específicos del alto Orinoco y alto Amazonas; consisten generalmente en una mezcla de extractos de Menispermaceae y Loganiaceae.
Los curares se preparaban también con ingredientes animales supuestamente tóxicos y extractos vegetales espesantes para favorecer la adherencia a las flechas.

Los principios activos de las Menispermaceae y Loganiaceae son muy diferentes, los primeros son de naturaleza isoquinoleínica y los segundos indólicos, sin embargo su actividad farmacológica es idéntica.

Los curares naturales son activos únicamente por vía parenteral, acetilcolinocompetitivos, bloquean la conducción del impulso nervioso a nivel de la placa motora, sin modificar la conducción nerviosa ni impedir la contracción muscular por estimulación directa. La parálisis alcanza primero los músculos de la cara (párpados), cuello, luego los miembros, seguidamente alcanza los músculos abdominales y respiratorios y llega hasta el diafragma, esto sucede en 3-5 minutos. El efecto es temporal y si se evita la parada respiratoria los músculos vuelven a ser funcionales siguiendo una secuencia inversa. Desde hace unos 15 años no se utiliza la tubocurarina. Se utilizan derivados hemisintéticos como anestésicos.

Plantas con curares