Extracción de las fibras vegetales
Aunque las fibras textiles tienen origen botánico diferente los procesos básicos de separación de las fibras del resto de la masa de células donde están embebidas es el mismo, los pasos son: enriado, agramado, espadillado (descortezado) y desmotado.
Enriado: es un proceso de extracción por el que se pudren las partes blandas dejando las fibras intactas, se utiliza sobre todo para fibras bastas, aprovecha la ventaja de que las fibras tienen una pared más gruesa y más resistente a la degradación por las bacterias. Esencialmente es una putrefacción bacteriana, las gomas y pectinas que unen las células se disuelven. El enriado se realiza sumergiendo la planta en agua estancada durante varias semanas, el material debe ser chequeado continuamente para no llegar a la destrucción de las fibras.
Agramado: el enriado no elimina todos los tejidos no fibrosos, las células del xilema de pared gruesa siguen persistiendo, el material debe ser lavado, secado y roto utilizando agramaderas, se desmenuza y luego sufre un proceso de golpeado.
Espadillado: permite separar de manera más profunda las fibras del resto de los tejidos, se utiliza una espadilla que golpea haces de tallos sobre una superficie.
Rastrillado: el material se rastrilla para separar las fibras y alinearlas, se realiza frotando la masa de fibras con una superficie cubierta de largas púas o peine, el rastrillo o restillo.
Desmotado: es un proceso aplicado a las semillas cubiertas de fibras, las semillas se eliminan separándolas de las fibras que las cubren.
Una vez extraída la fibra y limpiada se puede proceder a un aclarado mediante calentamiento en una solución álcali. Este proceso se suele aplicar antes de teñir las fibras, para que los propios pigmentos no afecten al color final.
Tipos de fibras vegetales
Principales plantas con fibras textiles u otros usos.
Museu de l'Estampació de Premià de Mar