Cafeína
La cafeína es una base púrica. Fue aislada en 1820, aparece en
las semillas de los cafetos (1-2%),
de la cola (1-3%),
hojas del té (2-4%),
hojas de mate,
semillas de guaraná, todas plantas sudamericanas utilizadas para elaborar bebidas estimulantes.
La cafeína actúa principalmente a nivel del SNC y del sistema cardiovascular. En el SNC es estimulante cortical, estimula el estado de vigilia, facilita la ideación, disminuye la sensación de fatiga. Dosis elevadas pueden inducir nerviosismo, insomnio y temblores. Estimula el centro respiratorio bulbar, aumentando su sensibilidad a la acción del dióxido de carbono. En el sistema cardiovascular desarrolla un efecto inotropo positivo, taquicardia y aumento del débito cardiaco, un ligero efecto vasodilatador periférico y una discreta actividad diurética.
Medicinalmente se indica para estimulación de centros medulares y de la respiración en apneas de prematuros. Se incluye también en unas cuarenta especialidades, la mayoría son asociaciones con el ácido acetilsalicílico, ácido ascórbico, codeína, paracetamol, quinina y/u otros antipiréticos y antálgicos, propuestas para afecciones dolorosas y/o febriles, estados gripales, etc.
La cafeína es un ingrediente de numerosas bebidas alcohólicas o no alcohólicas. También está inscrita en la lista de dopantes prohibidos.
La teína es la misma molécula que la cafeína, durante un tiempo se pensó que tenía constitución diferente. Ocurre que la caefeína del té interactua con los polifenoles presentes y su efecto muestra diferencias respecto a la cafeína del café.
Food and Chemical Toxicology 63 (2014) 136–142.
Beverage caffeine intakes in the U.S.