Plantas tintóreas
Las plantas tintóreas son aquellas que se han utilizado para teñir, es decir que proporcionan tintes o pigmentos que colorean las fibras vegetales o animales que se usan para tejer mediante el proceso de teñido.
Teñido: es el proceso por el que se colorean las fibras textiles y otros materiales, implica que el colorante o tinte se convierta en parte integrante de la fibra o materia, es decir que lo impregne y no sea un mero revestimiento superficial.
Tinte: la mayoría de los tintes son compuestos orgánicos que poseen una afinidad química o física con la fibra, se pretende que el color se mantenga a pesar del desgaste, la exposición a la luz solar, el agua o los detergentes.
Historia: el teñido es un arte antiguo que se empleaba hace miles de años en Egipto, Persia, China e India, las plantas tintóreas que fueron utilizadas al principio eran la rubia de tintoreros para el rojo y el índigo para el azul, se puede decir que el teñido empezó cuando la Humanidad comenzó a vestirse con tejidos abandonando las pieles de animales.
A menudo la capacidad de designar colores por un pueblo o cultura depende de su capacidad para emplear los tintes y de la presencia de fuentes para obtener dichos colores, así, los griegos utilizaban y describían básicamente cuatro colores, blanco, negro, rojo y amarillo, las pinturas y la decoración estaban centrados en estos colores, los chinos utilizaban preferentemente azules y verdes sobre sus telas de seda, los egipcios utilizaban el rojo y el turquesa sobre sus paños de lino, los mayas y los aztecas empleaban la lana que teñían fundamentalmente de marrones y negros, los fenicios utilizaban el púrpura de Tiro.
En algunos pueblos el color de la vestimenta tenía un significado social o político, así, los romanos reservaban el color púrpura de Tiro para la nobleza y la familia imperial, su alto valor se mantuvo incluso hasta el siglo IV, la mayoría de la gente utilizada tejidos teñidos con colores amarillos, verdes y castaños, que eran los más fácilmente accesibles. En el siglo XII se descubrió en el norte de Italia un tinte púrpura a partir de un liquen, la urchilla u orchilla (Roccella tinctorea), lo que estimuló el teñido en general, convirtiendo esta región en una de las más importantes en Europa.
También es importante conocer la relación entre las fibras utilizadas y la distribución de las plantas tintóreas.
Durante mucho tiempo en Occidente sólo se utilizaron las fibras de lana y de lino para tejer, mientras que en oriente se empleaba el algodón y la seda. Alejandro Magno fue el que trajo de la India la planta del algodón y la seda empezó a ser importada a partir de caravanas que venían de China por lo que fue un tejido muy cotizado. En el año 553 unos monjes trajeron a Occidente huevos del gusano de la seda y desde entonces la producción de la seda se extendió por todo el mundo. Se comenzaron a tejer telas más sofisticadas que mezclaban distintas fibras incluyendo también hilos de oro y plata.
La utilización de las fibras también tuvo su repercusión en el avance del conocimiento y del comercio, sobretodo en el mediterráneo, así, el cáñamo permitió desarrollar cuerdas fuertes para los barcos, velas para empujarlos y sacos para transportar mercancías. También permitió la navegación al Nuevo Mundo.
El descubrimiento de América aportó nuevas fuentes de tintes, como el carmín de la cochinilla y el del palo de Campeche, éste proporciona un color negro que con el tiempo por la luz se vuelve pardo. Antes del siglo XIX fueron importantes otros tintes como el de la corteza del roble negro americano, la gualda, el fustete, el palo de Brasil y el alazor. En siglo XIX se desarrolló el primer tinte sintético, denominado mauveína, a partir del alquitrán de hulla, desde entonces los tintes naturales fueron siendo desplazados progresivamente por los artificiales, casi hasta su desaparición.
Clasificación de los tintes
- Tintes directos: las fibras adquieren el color directamente al aplicar el tinte, estos tintes son sintéticos y se utilizan preferentemente sobre fibras de celulosa, como el algodón, el lino, el ramio o bien fibras sintéticas a partir de celulosa como el rayón.
- Tintes indirectos: las fibras adquieren el color si son tratadas (mordidas) previamente antes de aplicar el tinte, se utilizan sobre todo en fibras de origen animal, como la lana.
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La naturaleza química de los tintes también es importante en el proceso de teñido. Los tintes ácidos se utilizan para teñir fibras de naturaleza proteica, como la lana o la seda, y no sirven sobre las de naturaleza celulósica. Los tintes básicos se utilizan para teñir fibras acrílicas
Tintes o colorantes de tina: algunos colorantes son insolubles en agua o disolventes orgánicos, pero por reducción dan colorantes solubles en álcalis y se denominan leucoderivados, para teñir los tejidos se introducen en una solución alcalina que se denomina tina, en ese momento el leucoderivado se une a la fibra y al someter el tejido al aire (oxidación) se forma nuevamente el colorante. El índigo es un colorante de tina.
Tintes de origen animal: algunos tientes de origen animal han tenido una gran importancia histórica, como el púrpura de Tiro, obtenido a partir de las secreciones del molusco múrice (Murex brandaris), o el carmín de la cochinilla (Dactylopius coccus), cuya planta nutricia, el nopal, se ha cultivado para la cría del insecto, del que se utilizan sólo las hembras desecadas
Proceso de teñido
Pigmentos
Principales plantas tintóreas